La comida trampa, ¿tu amiga o tu enemiga?

Cuando decides cambiar tu estilo de vida y empezar a comer de manera más saludable, se convierte en inevitable conocer la palabra “cheat meal” “comida trampa”, básicamente “ponerte goch@“ una o dos veces por semanas comiendo lo que te de la gana.  (Una vez en caso de que tu objetivo sea perder grasa, y dos si lo único que queremos es mantenernos).

Es ese momento en el que tu mente se libera, se toma un respiro y COME SIN REMORDIMIENTOS. No hay cosa que más me guste que comer sin remordimientos. Pero déjame que te explique un poco en qué consiste y el por qué se hace.




Cuando mantienes una dieta limpia diariamente, haces que tu cuerpo se mantenga balanceado, pero cuando esa dieta es enfocada a la pérdida de grasa, al cabo de varios días, tu cuerpo comienza a darse cuenta y los niveles de leptina disminuyen. (La hormona encargada de…

Entonces es el momento en el que esa “comida trampa” toma protagonismo, y ayuda entre otras muchas cosas, a resetear tus niveles hormonales y elevar los niveles de leptina. Hace que tu cuerpo se ponga en alerta y acelera la respuesta ante  algo que el cuerpo no está acostumbrado a digerir.

Cuando los niveles de leptina están altos, el cuerpo se da cuenta de que no está en estado supervivencia y por tanto puede “liberar” grasa. Hace que el metabolismo se acelere, se oxida más grasa, disminuye nuestro apetito, aumentan nuestros niveles de serotonina mejorando nuestro ánimo y nos mantiene más animados.

En el caso de que tu dieta no sea de pérdida de grasa, sino de mantenimiento, el hecho de hacer una comida trampa te ayudará a mantener los niveles de ansiedad estables, tu metabolismo activo y serás más fiel a tu dieta diaria sabiendo lo que te espera el fin de semana 😉

 

Pero hacer cheat meal y poder comer lo que quieras, es una cosa, y pasarte y comerte TODAS las calorías de la semana es otra, así que te aconsejo que lo hagas pero… ¡Con cabeza! Apunta estos consejos:

1. Añade proteína en tu comida trampa

Ayudarás a que tu metabolismo se mantenga activo y acelerado y disminuirá el impacto de tu carbohidrato. Piensa que a tu cuerpo le cuesta más digerir este macronutriente y por tanto necesita gastar más calorías. ¡Al truco del almendruco!

2. ¿Copas? Olvídate del alcohol.

Son calorías vacías, ya lo sabes. Si haces cheat de comida, no lo hagas de bebida. ¡O una u otra! Pero te aseguro que comer una hamburguesa es mucho mejor que dos copas de ron. ¡Cuestión de prioridades imagino!

3. El día que vayas a hacer la comida trampa, sé inteligente y tanto el día antes como el de después.

Come limpio, entrena duro y añade cardio cuando más te guste (por la mañana, HIIT después de entrenar o después de cenar).

4. Elige bien, pero elige.

¿Día trampa o comida trampa? Imagínate que decides hacer un desayuno… Las posibilidades de que hagas “más trampa” en el resto del día se elevan, así que te recomiendo que si puedes elegir, elijas “CENA RICA”.

5. Aprovecha este día para comer más del macronutriente que menos tienes durante la semana.

En general suele ser hidratos. Pero si tu dieta es en general más baja en grasa, añádele una porción extra de este macronutriente. ¡Que no te dé miedo!

 

En definitiva, disfruta de cada momento de tu dieta, aprovecha lo bueno de un estilo sano y fitness pero date un capricho con alimentos que nos encantan y aunque sabemos que no son tan saludables nos aportan otras cosas (a mi mentalmente me relajan mucho, otras personas estoy segura que ni lo necesitarán).  Come lo tu comida favorita y si puedes elegir la opción que te llene más ¡Mucho mejor!

Todo en esta vida es cuestión de BALANCE Y EQUILIBRIO.

Si te ha ayudado toda esta información, y quieres seguir aprendiendo, te invito a que visites el apartado de recetas, y navegues por el blog. Cualquier comentario es bienvenido y me ayudaría un montón 🙂

Feliz Día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*